Alicia Rodríguez- Madrid

Creemos en la idea de la tribu, de intentar que todos contribuyamos a la educación de todos. Somos partidarios de luchar contra la sensación de soledad de padres y docentes”. El filósofo José Antonio Marina defiende así la construcción de una “red educativa”, apuntalada por iniciativas como su Universidad de Padres, un proyecto pedagógico en línea donde los progenitores ponen en común sus experiencias al tiempo que tratan de obtener mejores recursos para educar a los hijos, con la ayuda de expertos.

“El perantón está en ebullición en todo el mundo. En España, la familia funciona bien, pero se están produciendo situaciones que preocupan a todos, incluidos muchos padres que tienen dudas y se plantean si afrontan con las mejores herramientas la educación de sus hijos”, explica Marina. Los responsables de la Universidad de Padres (www. universidaddepadres. es) remarcan que es una experiencia singular por la cantidad de familias que participan – casi 2.000 este año, seleccionadas entre las más de 5.000 solicitudes-y por su estructura: los cursos están estratificados según la edad de los hijos.

En los dos cursos que lleva funcionando la Universidad de Padres, han creado módulos de formación a medida para los progenitores con pequeños, desde el nacimiento hasta los nueve años.

“Se trata de una formación personalizada”, apunta. A partir del curso que viene, cuya matrícula se abre a mediados de este mes, la oferta formativa se amplía a la adolescencia, para familias con críos de hasta 15 años. Hay otras novedades: la universidad se ha constituido en fundación y la matrícula dejará de ser gratuita y costará 100 euros, para asegurar al máximo el concurso continuado de los padres durante los diez meses que dura.

“Disponemos en la plataforma de 16 cursos diferentes – en función de la edad de los pequeños-con la misma metodología”, señala la directora de la universidad, Eva Marina. Cada curso está divido en cuatro módulos, y los padres matriculados se comprometen a dedicar al menos entre seis y ocho horas al mes a contenidos y actividades supervisadas por un tutor. Aprovechando las posibilidades de la red, también han abierto foros donde los alumnos comparten informaciones y vivencias personales.

¿Cuáles son las principales preocupaciones expresadas por los padres a lo largo de estos dos años? La directora de la iniciativa concluye que hay algunas que dependen de la edad del pequeño. “Cuando son muy pequeños, están preocupados por los hábitos y el bienestar del bebé; en cuanto comienzan el colegio, llegan las preguntas sobre su desarrollo (si el niño va bien en el lenguaje, si no tiene amigos, si se relaciona bien), hasta que se producen las consultas sobre la disciplina. Después hay una cuestión transversal que se repite una y otra vez y tiene que ver con el tiempo que dedicamos a los hijos”.

En cuanto al perfil de las familias matriculadas en la Universidad de Padres, sus responsables afirman que “están en consonancia con la sociedad en la que vivimos, la mayoría son parejas donde los dos trabajan y tienen uno o dos hijos. También, aunque en menor medida, comenzamos a tener familias monoparentales, reconstituidas o parejas homosexuales con hijos”.

El proyecto comienza a proyectarse más allá de las fronteras de la plataforma on line. José Antonio Marina explica que, en atención a una solicitud de la Asociación de Pediatras de Atención Primaria, los impulsores de la Universidad de Padres están preparando “manuales de urgencia” sobre cuestiones concretas que los progenitores plantean al médico y que se repartirán en las consultas. También trabajan en la publicación de una colección de libros. “Esa es la red profunda que queremos contribuir a formar”, afirma.